La homologación de materiales importados como barrera de entrada al mercado
El rendimiento térmico real puede caer hasta 30% respecto de la ficha técnica por instalación deficiente.
raer un material innovador a Chile —desde aislamientos de aerogel hasta sistemas de impermeabilización nanotecnológicos— parece una oportunidad evidente de modernización para los importadores. En el papel, el producto cuenta con certificados de la Unión Europea o de la ASTM estadounidense. En la práctica, el importador choca contra un proceso de acreditación local que puede demorar dos años y consumir todo su capital de trabajo.
El monopolio regulatorio de los laboratorios acreditados
La Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) exige que los materiales críticos (aislación, resistencia al fuego, comportamiento sísmico) cuenten con ensayos emitidos por laboratorios nacionales inscritos en el registro oficial. La escasez de laboratorios con capacidad instalada para ensayos complejos crea cuellos de botella que frenan la entrada de nuevos competidores y encarecen los insumos al proteger de facto a las soluciones tradicionales ya inscritas.
La barrera de entrada para un material nuevo en la industria no es el arancel de aduana, sino el año y medio de fila en el laboratorio de certificación oficial.
La recomendación práctica: avanzar hacia convenios de reconocimiento mutuo de certificaciones internacionales de alta exigencia (como el marcado CE europeo o Underwriters Laboratories), permitiendo que materiales con desempeño probado ingresen al mercado nacional mediante validaciones administrativas aceleradas.