Áridos reciclados con norma: la primera planta certificada
Lo que faltaba no era el material: era poder certificar lote a lote la misma calidad que un árido natural.
Los áridos reciclados —hormigón demolido, triturado y reprocesado— llevan años usándose en rellenos y bases de caminos, donde las exigencias son bajas. Lo nuevo es una planta que ya certifica su árido reciclado para obra gruesa, con la misma ficha técnica exigida a un árido natural.
La certificación que faltaba
La resistencia y granulometría del árido reciclado siempre pudieron cumplir norma en laboratorio. Lo que faltaba era un proceso de control de calidad consistente, lote a lote, que un mandante pudiera exigir por contrato sin depender de la confianza en el proveedor.
No necesitábamos inventar un material nuevo. Necesitábamos poder firmar un papel que dijera que este lote cumple lo mismo que el anterior.
Con la certificación ya operando, la planta proyecta triplicar su volumen de despacho el próximo año —el límite, dicen, ya no es la demanda: es la disponibilidad de hormigón demolido para reprocesar.