Cómo leer una declaración ambiental de producto sin morir
De las decenas de indicadores que trae una DAP, tres concentran casi toda la información útil.
Una declaración ambiental de producto (DAP) resume, en un documento estandarizado, el impacto ambiental de un material a lo largo de su ciclo de vida. En teoría, permite comparar dos materiales en igualdad de condiciones. En la práctica, casi nadie en obra sabe leerla bien.
Las tres cifras que sí importan
De las decenas de indicadores que trae una DAP, tres concentran casi toda la información útil para una decisión de proyecto: potencial de calentamiento global, energía incorporada, y la unidad funcional sobre la que se calculó —este último es el dato que más gente pasa por alto.
Comparar dos DAP sin revisar la unidad funcional es como comparar precios sin revisar si son por kilo o por caja.
La recomendación práctica: antes de comparar cifras entre dos materiales, confirmar que ambas declaraciones midan exactamente la misma unidad funcional y el mismo alcance del ciclo de vida. Si no coincide, la comparación no sirve, por buenos que se vean los números.